Málaga: Fortes define el valor y De Justo el sentido de la lidia (Video)

21 de agosto de 2026/Marco A. Hierro

Fortes convirtió el valor en argumento mayor de una tarde de enorme compromiso en La Malagueta. El malagueño cuajó al cuarto de Victorino Martín, un toro importante y exigente al que entendió desde el inicio para construir una faena de mando, temple y una verdad incontestable, premiada con dos orejas, mientras el animal fue reconocido con la vuelta al ruedo. Y todavía tuvo arrestos para jugarse la vida ante el complicado sexto, con el que volvió a ponerse de verdad para cerrar su actuación con una ovación.

Pero si Fortes definió el valor, Emilio de Justo explicó el sentido de la lidia. El extremeño dejó naturales excelsos ante el tercero, perdiendo con la espada un trofeo que parecía ganado, y después se impuso al áspero y amenazante quinto a base de conocimiento, entrega y una exposición absoluta para cortar dos orejas. Todo ello en una corrida marcada también por la raza de Manuel Escribano, herido en la tibia por el primero y capaz de permanecer en el ruedo para estoquear al cuarto de su lote, al que cortó una oreja antes de ingresar en la enfermería.

Ovación para Escribano, herido en la tibia por el primer toro de Victorino

Abrió plaza un cárdeno entipado en la casa que tuvo tanta fijeza como desgana en la embestida desde la portagayola con la que lo saludó Escribano. Ponía el objetivo, pero luego se aburría de ir a buscarlo. Hasta que llegó el tercio de varas y el trancazo extra que se llevó por arrancarse a destiempo. Cuando Manuel tomó las banderillas aquello ya había cambiado. Galopón, emotivo, una brasa en cuanto arrancaba y hasta que llegaba a su objetivo. Un toro de Victorino, con virtudes y defectos. Galopó en banderillas, en cuatro pares espectaculares. Pero cuando llegó la muleta, casi todas las virtudes desaparecieron y quedó la reposición, la vuelta sobre las manos y las pasabas sin entrega sabiendo lo que se dejaba atrás. Incluso le echó mano al sevillano en un navajazo imprevisto que lo hirió en la tibia, de la que manaba sangre. Lo mató de una estocada y escuchó ovación.

Escribano pasea una oreja del segundo antes de ingresar en la enfermería

La herida de Escribano provocó que pidiese que el cuarto saliese en segundo lugar para meterse después en la enfermería. Y salió un toro bajo y amplio de cuna que tuvo siempre voluntad de seguir las telas y entrega para colocar la cara en ellas. Así lo hizo en el capote de Escribano, que tuvo q ir delegar las banderillas en su cuadrilla esta vez, y también en una muleta que el sevillano manejó con mucha parsimonia. Toro de profundidad acusada, redondeaba los muletazos con desliz a nada que le dabas entrega. Escribano se entregó hasta que no pudo más, ofreciendo vuelo y ligando con mucho tesón. Lo mató de una gran estocada y paseó una oreja mientras se iba a la enfermería entre los cantos de cumpleaños feliz de La Malagueta.

Naturales excelsos y vuelta para Emilio de Justo con el tercer toro de Victorino

La estampa del tercero es esa que sale en las enciclopedias cuando pones la entrada Victorino Martín: largo de viga, reunido, cárdeno y serio de expresión, con dos perchas respetabilísimas. Y quiso comerse el capote de Emilio de Justo como un adolescente la misma vida. Lo atemperó el extremeño con paciencia y con doblones de mucha torería en el inicio, donde ya demostró el animal su larga carrera. Fue profundo el toro en la muleta de Emilio, que tiró de emoción y de sentimiento a la vez que se acordaba. En las revueltas del animal, de que llevaba el hierro de Victorino. Dejó naturales excelsos y una estocada trasera que le quitó la oreja que tenía ganada.

Dos orejas para Fortes del cuarto de Victorino, premiado con la vuelta al ruedo

Otra pintura fue el cuarto, que le puso un examen de reválida a Fortes en su plaza de Málaga. Toro importante pero con la exigencia de la casa de Victorino, al que tuvo que restarle ímpetu Fortes de salida para conservar la duración. Lo leyó desde el principio Saúl con la muleta, y lo echó para adelante con doblones muy templados, con la muleta tan baja como suave. Comprometido siempre el torero, no ahorró ni un centímetro en el cité para dejar que la emoción del animal se avivase con su valor. Y despacio le compuso una obra maestra basada en el pitón derecho, coronada con una estocada trasera y premiada con dos orejas y la vuelta al ruedo -generosa- al toro.

Emilio de Justo también le corta dos orejas al quinto de Victorino

Más abierto de palas estaba el quinto, que pareció repetir con ritmo en el capote que le presentaba Emilio de Justo y terminó sin él en una lidia por abajo que quedó sin remate. Quiso dejarlo en la media distancia De Justo, pero no acudió el toro todo lo bien que debía. Y este no fue como los anteriores. Tuvo aspereza, correa y amenaza constante, pese a darte el fondo cuando le exponías la misma vida. Por eso quiso Emilio morirse desde los cites, entregando toda la sinceridad de que era capaz, aún sabiendo que a la salida de los muletazos le podía echar mano. Toro de pasar un ratito el que tuvo delante el extremeño, que expuso con la mano diestra para torear -muy largo y con profundidad, por cierto- y con la zurda para intentar meter en cintura al díscolo Victorino, que no quiso nada a izquierdas. Por eso la última serie, arrojando la ayuda a la arena y toreando al natural con la mano derecha, tuvo el sello de un tío que echa el resto para conquistar las dos orejas, que cayeron tras la estocada.

Ovación para Fortes con el complicado sexto

El sexto fue, simplemente, un regalito. Reservón, exigente, siempre detrás de la mata y siempre buscando el momento de hacer carne. Y delante, Fortes: que decidió que no le iba a dar menos importancia que al otro y se puso como si fuera bueno. Tragó el malagueño, siempre dando verdad en los cites, con lo que eso implicaba de riesgo al tendido. Y terminó pegándole derechazos de tremenda largura. Se jugó la vida a carta cabal con el animal, incluso con las dos orejas del anterior en el esportón, y dio una lección de sentir el toreo en toda su plenitud. Ovación.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Málaga (Málaga). Corrida de toros. Feria de Agosto 2026.

Toros de Victorino Martín.

Manuel Escribano, de negro y oro: ovación y oreja

Emilio de Justo, de blanco y azabache: vuelta al ruedo y dos orejas tras aviso

Fortes, purísima y oro: dos orejas y ovación

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