Tarde de expresión sin acero en Colmenar Viejo (Fotos y Video)

31 de agosto de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos Emilio Méndez

La Plaza de Toros de La Corredera en Colmenar Viejo ha celebrado la segunda corrida de toros y tercer festejo de su Feria en honor a la Virgen de los Remedios, en la que los diestros Alejandro Talavante, Juan Ortega y Pablo Aguado se midieron a los ejemplares de Núñez del Cuvillo. Los toros se mostraron variados en comportamiento y entrega, teniendo calidad pero sin la suficiente chispa para calar en los tendidos, aunque permitiendo el arte, la torería y la expresión. Talavante desarrolló una buena labor ante el primero, con expresiones y mano baja sobre el derecho, aunque falló con el acero. Mostró por ambos pitones al cuarto de la tarde, pero sin encontrar la emoción en su faena, a pesar de su entrega. Ortega buscó las teclas a un animal que no le permitió bajarle la mano, aunque llevándolo con clase y torería.  Toreó con gusto y despaciosidad ante el quinto, en una faena de expresión en el que hubo acople sobre el pitón derecho. Aguado lo intentó por ambos pitones ante el tercero, sin embargo no terminó de calar en los tendidos. Aguado derrochó arte y oficio ante el sexto, un toro de teclas al que entendió y supo llevar.

Talavante empaña su labor con el acero

Talavante saludó al primero de la tarde junto a las tablas, estirándose con el, luciéndose con torería. Comenzó su labor de muleta doblándose con su oponente, luciendo por abajo, sometiéndolo. Se decidió por el pitón derecho con una breve tanda de expresión y mano baja. Se lo envolvió con despaciosidad y gusto. Cambió al pitón izquierdo llevándolo en un trazo largo y profundo. Sin embargo, no tardó en recuperar el pitón derecho, donde encontró mayor armonía y expresion. Falló con el acero.

Juan Ortega empaña con el acero su faena ante el segundo

Juan Ortega derrochó torería y despaciosidad con el capote en su saludo capotero ante el segundo, al que recibió en el percal con una larga cambiada de rodillas. Se alcanzó la faena de muleta y desde los medios brindó al público, después comenzó su labor al hilo de las tablas, agarrado a ellas, después de dos intentos. Logró meterlo y ganarle terreno para después definirse por el pitón derecho, desarrollando tandas breves pero llevadas con ritmo. Cambió al natural dejándosela muerta en la cara para tirar de la embestida y llevarla metido. Sin embargo, pronto recuperó el pitón derecho, sin terminar de bajarle la mano, pero llevándolo con firmeza y mucha clase. Depuró el trazo y encontró expresión entre las teclas que el animal le mostró. Falló con el acero

Aguado falla con el acero ante el tercero

Aguado saludó con gusto y despaciosidad al tercero de la tarde, estirándose con él mientras lo sacaba de tablas. Tras un buen tercio de banderillas, el sevillano comenzó su faena al hilo de las tablas, genuflexo, doblándose con el, llevándolo por abajo hasta rematarlo con torería más allá del tercio. Eligio el pitón derecho y lo probó y mostró en una primera serie de acople. Cambió seguidamente al toreo al natural, llevándolo con suavidad a media altura, sin terminar de calar en los tendidos de La Corredera, que al mismo tiempo pedían la música para acompañar la labor del diestro. Retomó el toreo sobre el pitón derecho, ya en el tercio. Falló con el acero, desluciendo su labor

Talavante, faena de entrega sin calado

Talavante recibió al cuarto de la tarde en su capote llevándolo con expresión y lucimiento. Comenzó su faena de muleta al hilo de las tablas, pasándolo muy en línea por ambos pitones. Se decidió por el pitón izquierdo desarrollando las primeras tandas al natural, primero más en largo y tratando de bajarle la mano. Aunque le llevó a media altura y terminó mostrándolo sobre el pitón derecho. Con una serie al natural culminó aquella labor a la que le faltó chispa.

Juan Ortega, gusto y torería ante el quinto

Juan Ortega intentó bregar al quinto de la tarde durante su saludo capotero. Se alcanzó la faena de muleta y tuvo un inicio muy pinturero, lleno de inspiración, clase y mucha torería. Continuó sobre el pitón derecho, envolviéndoselo a cámara lenta, toreando con despaciosidad, pero con ritmo. con gusto. El diestro sevillano se la dejo puesta en la cara y tiro de la embestida, llevándolo cosido a la tela. Cambió al natural después de desarrollar buena parte de su labor sobre el derecho. Sin embargo, le costaba más pasar por el izquierdo, siendo algo más corto de recorrido. A pesar de ello decidió insistir hasta que le soltó la cara y lo desarmó. Volvió y retomó sobre el derecho, de uno en uno culminando así su labor entre adornos. Metió bien la mano, pero el toro se resistía a doblar, por lo que tuvo que usar el desacabello.

Aguado, arte y oficio ante el sexto

Aguado bregó al sexto de la tarde sin poder estirarse con el. Comenzó su labor al hilo de las tablas, pasándolo por ambos pitones genuflexo. Cambió al pitón derecho desarrollando una primera tanda breve bien llevada en busca de ese acople que encontró en la segunda serie, envolviéndoselo por abajo. Continuó por el derecho derrochando torería sevillana y mucho gusto. Alargó y desarrolló la mayor parte de su faena sobre ese mismo pitón. Sin embargo, también lo mostró al natural, dejando matices en el uno a uno, manteniendo su esencia en una faena completa.

Ficha del festejo:

Plaza de Toros de La Corredera en Colmenar Viejo. Toros de Núñez del Cuvillo para Talavante, silencio y silencio; Juan Ortega, palmas y saludos tras aviso; Pablo Aguado, silencio y palmas.,

 

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