10 de mayo de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Foto: Plaza 1
La Plaza de Toros de Las Ventas ha celebrado la tercera corrida de toros de la Feria de San Isidro, en la que los diestros David Galván, Román y Gonzalo Caballero se midieron a los ejemplares de la ganadería de Conde de Mayalde y Fermín Bohórquez (1º bis y 6º bis). Los animales se mostraron variados en comportamiento, siendo llevaderos, pero con teclas en la tela, viniéndose a menos y sin emoción en sus embestidas. Destacó un gran cuarto, que se anunciaba como quinto, de nombre “Enarbolado”, que fue aplaudido en el arrastre. También fue aplaudido el quinto de la tarde, anunciado como sexto. David Galván desarrolló una meritoria faena ante el primer sobrero, al que logró meter y cuajar algunos muletazos. Su faena ante el sexto fue compleja, desarrollándola a base de oficio. Román mostró por ambos pitones a un toro que le dio movilidad y ritmo en el inicio, pero que rápido se vino a menos. Su faena ante el cuarto tuvo emoción, aprovechando las buenas condiciones que le brindaba el de Conde de Mayalde y pudiendo cortar una oreja. Gonzalo Caballero se mantuvo firme y muy seguro en el tercero, pero no logró conectar con los tendidos. Su labor ante el sexto fue meritoria, con muletazos de calidad, pero sin lograr redondear una faena a la que le faltó emoción.
Un firme y seguro David Galván completa una meritoria y larga faena
David Galván saludó al primero de la tarde, un animal incierto y suelto que no le permitió la expresión. Se le pidió que fuera devuelto a corrales y, después de forzarlo, el presidente otorgó. En su lugar salió el primer sobrero, un toro de la ganadería de Fermín Bohórquez, al que saludó con una brega llevada, con alguna pincelada incluso. Después de brindar a Raúl Ruiz inició su faena bajo los terrenos del siete, pasándolo por ambos pitones, pero sin excederse para poder mantenerlo. Lo movió y cambió los terrenos, tratando de pasar a un toro sin clase ni entrega. Siguió sobre el derecho, logrando ligar una serie a media altura, en la que encontró ritmo. Fue meritoria su labor, robándole cada embestida. Sobre el pitón izquierdo, ayudándolo en las salidas, levantando la mano. Además se sumó a la faena la complejidad del viento, pero Galván, firme y con mucha seguridad completó una serie que puso a todos de acuerdo. Lo metió y logró cuajar algunos muletazos. Falló con el acero y el toro que no doblaba le obligó a usar el descabello.
Román, entrega en una faena venida a menos
Román bregó en los medios al segundo de la tarde. Después de un largo tercio de varas y un complejo tercio de banderillas, Román se fue a los medios para brindar al público y comenzar su labor desde aquellos terrenos lo citó y el animal se arrancó. Aprovechó la inercia y lo metió en un inicio que gustó al público. Lo movió y, de nuevo en la larga distancia, lo tocó y el tiro, aunque tardó, acudió a sus demandas. Se lo envolvió con ritmo en un serie breve. Dosificó y midió muy bien los tiempos para después acortar las distancias y bajarle la mano. Lo mostró también por el izquierdo, metido ya en el tercio, toreando y pasando como pudo a un toro que no decía demasiado. Lo mató metido en tablas.
Gonzalo Caballero, firme y seguro, pero sin llegar a los tendidos
Gonzalo Caballero se estiró en los medios con el tercero de la tarde. En el quite, el animal hizo que Galván perdiera el equilibrio y cayera, quedando a merced del de Conde de Mayalde, que lo volteó y prendió en la zona lumbar. El diestro tuvo que ser trasladado a la enfermería. Gonzalo Caballero brindó al cielo y comenzó su labor desde los medios, con un toro bronco e irregular al que logró meter. Le dio tiempo y sitio para seguir sobre el pitón derecho, en largo y por abajo, ordenando las embestidas y limpiando el trazo. Poco a poco fue dando forma a su faena, mostrándolo también por el izquierdo, cruzándose para después adelantarle el engaño, tocarlo y abrirlo. Uno a uno lo fue pasando, con disposición y mucha firmeza. Volvió al pitón derecho, pero no había emoción, por lo que no logró conectar con los tendidos.
Se corrió turno y salió Román mientras David Galván seguía en la enfermería. Brindó a la Infanta Elena y comenzó su labor genuflexo llevándolo por abajo, moviéndolo, ganándole terreno. Se lo llevó más allá del tercio y sobre el pitón derecho lo citó en la larga distancia para después aprovechar la inercia y darle continuidad a la serie. El animal se entregó embistiendo por abajo con ritmo y celo, permitiéndole volver a conectar con los tendidos. Volvió a darle distancia, citando de lejos, provocando su arrancada, para después encajarse y envolvérselo en un serie dorada de emoción y convicción. Dosificó y midió muy bien los tiempos el valenciano ante un gran toro de Conde de Mayalde. Lo mostró también al natural, aprovechando la fijeza y nobleza de un toro que se desplazaba y se mantuvo dentro del engaño de Román, atendiendo a sus demandas. Siguió embistiendo, colocando la cara abajo. Culminó genuflexo y media estocada suficiente para que el animal doblara.
Gonzalo Caballero, meritoria labor ante el segundo de su lote
Gonzalo Caballero saludó al segundo de su lote, lidiado en quinto lugar. Brindó a Ángel Gómez y comenzó su mar de muleta a pies juntos, paralelo a tablas, con unos ayudados por alto. Le dio sitio y tiempo después de aquel inicio y siguió sobre el derecho, insistiendo en el toque para que se adentrara. Una vez dentro le permitió encontrar la ligazón y la transmisión en sus embestidas. Fueron breves las tandas desarrolladas, muy medidas, dándole sitio entre ellas para dosificar al animal. Continuó sobre el pitón derecho, tocando y deslizando, aunque sin evitar que el animal se le parase o metiera por dentro. Decidió cambiar al natural, pasándolo a pies juntos y continuando con un trazo largo. No logró conectar con los tendidos ni redondear una labor meritoria ante un toro venido a menos. Culminó por manoletinas y falló con el acero.
David Galván, sin opciones ante el complejo sexto
David Galván, después de sufrir un serio varetazo en el quite al tercero, logró salir al sexto para saludar al segundo de su lote. Mostradas sus condiciones el de Conde de Mayalde fue devuelto y en su lugar salió el segundo sobrero, de la ganadería de Fermín Bohórquez. Galván lo bregó por abajo sin poder lucirse en su saludo capotero. Reinó el caos en varas y banderillas, dando paso a un inicio de faena pausado. Galván se lo llevó más allá del tercio y con firmeza y poder trató de pasarlo. El animal no se entregó, no había clase en su embestida, miraba, siendo muy irregular en sus embestidas. El diestro acortó más distancias y, aunque el de Fermín Bohórquez seguía el engaño, lo hacía a base de arreones. Fue su oficio y la capacidad las que lograron desarrollar aquella meritoria labor. Mató con acierto.
Ficha del Festejo:
Las Ventas. Tercera corrida de toros de la Feria de San Isidro. Toros de Conde de Mayalde y Fermín Bohórquez (1º bis y 6º bis). Los animales se mostraron variados en comportamiento, siendo llevaderos, pero con teclas en la tela, viniéndose a menos y sin emoción en sus embestidas. Destacó un gran cuarto, que se anunciaba como quinto, de nombre “Enarbolado”, que fue aplaudido en el arrastre. También fue aplaudido el quinto de la tarde, anunciado como sexto. David Galván, saludos tras aviso y saludos; Román, silencio tras aviso y oreja tras aviso; Gonzalo Caballero, silencio tras aviso y palmas
Incidencias:
Iván García, de la cuadrilla de Gonzalo Caballero, saludó una ovación tras su buena labor en el tercio de banderillas con el tercero de la tarde. También saludó una ovación Ángel Gómez, de la cuadrilla de Gonzalo Caballero, por su labor en banderillas con el sexto
Se tuvo que correr turno mientras David Galván estaba siendo atendiendo en la enfermería. El diestro pudo salir al segundo de su lote, toreando al que hacía al sexto de la tarde, a pesar de ser el cuarto.