Una ovación a Ferrera arroja luz a una tarde gris en Madrid (Fotos)

13 de mayo de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos: Emilio Méndez

La Plaza de Toros de Las Ventas ha celebrado la cuarta corrida de toros y quinto festejo de la Feria de San Isidro. Los diestros Antonio Ferrera, El Calita y Jesús Enrique Colombo se midieron a los ejemplares de la ganadería de Partido de Resina. Los animales no dieron demasiadas opciones en la tela, mostrándose broncos y complejos, teniendo muchas teclas que tocar para poder completar las faenas. Aunque destacó el cuarto por encima del resto, sin ser un toro fácil. Ferrera mostró por ambos pitones a un primero bronco y sin demasiada clase, que seguía el engaño sin decir demasiado. Destacó con una meritoria labor ante el cuarto, sobre todo por el pitón derecho, sabiendo medir los tiempos y las distancias. Calita trató de hacer pasar a un segundo bronco y parado con el que no logró dar forma a su labor. No tuvo demasiadas opciones con un toro que se quedaba corto y que carecía de contenido en sus embestidas. Midieron con lupa a Colombo ante el tercero, un toro que decía poro con sus embestidas y al que el venezolano trató de mostrar por ambos pitones. Al sexto lo pasaportó

Ferrera, entrega con personalidad ante el primero

Ferrera saludó al primero de la tarde, un toro suelto y manso. Tuvo que irse a los medios para bregarlo con alguna que otra pincelada. Tras un buen tercio de banderillas comenzó la faena de muleta, en la que lo trasteó por ambos pitones paralelo a tablas mientras le iba ganando terreno. Mas allá del tercio, movió y se decidió por el pitón derecho, tocándolo para hacer pasar a un toro de embestida irregular y bronca. El viento no ayudaba, por lo que se descomponía con facilidad. La tanda la desarrolló una a una, a base de mucha voz para que poco a poco se lo envolviera por bajo acompañando la embestida con todo su cuerpo. Le dio tiempo y siguió sobre el derecho, en un tira y afloja con pausas para recomponer. Lo mostró también al natural ante un público impaciente mientras Ferrera trataba de llevarlo metido, acompañando una embestida compleja. Mató con acierto

Calita lo intentó ante un escaso segundo

Calita bregó al segundo de la tarde. Se alcanzó la faena de muleta, pero antes de comenzar brindó al público. Inició con un trasteo por abajo, sacándole con habilidad y rapidez más allá del tercio. En aquellos terrenos se dispuso sobre el pitón derecho, midiendo las distancias y la altura de un toro que pasó muy rectilíneo en la tela del mexicano. Una serie meritoria en la que le robó las embestidas a un ejemplar de teclas muy reservón. Tocó abajo con firmeza para hacerlo pasar. El de Partido de Resina se movió a base de arreones, sin clase ni entrega. Sin embargo, Calita decidió mostrarlo también al natural, aún sabiendo que no pasaba, así que se cruzó e insistió ante un público impaciente y con un toro que sacaba la cara arriba, desluciendo cada trazo. Falló con el acero.

Un juzgado Colombo ante un tercero vacío

Colombo saludó al tercero de la tarde, un toro incierto de salida y que metía por dentro. El diestro, como es habitual, protagonizó el tercio de banderillas con la determinación que lo caracteriza. Completó el tercio y comenzó su labor paralelo a tablas, pasándolo por ambos pitones, obligándolo por abajo, pero también dosificando y midiendo los tiempos. Lo pasó y se decidió por el pitón derecho, logrando una tanda ligada, en la que pudo aprovechar la movilidad del animal. El viento fue hándicap más en su faena. En corto desarrolló su labor, cruzándose y pasándolo para después darle salida y mostrarlo en un trazo rectilíneo a media altura. No había lucimiento ante un animal que atendía a las demandas, pero que no decía gran cosa en su embestida, saliendo desentendido de la muleta. El público miró con lupa la labor del venezolano. Se dispuso con firmeza, pero la continuidad solo la pudo encontrar en el uno a uno y el público, por mucho que lo mostrara, protestó cada paso. Falló con el acero.

Ferrera destaca al natural a base de oficio ante el cuarto 

Un inspirado Ferrera saluda al cuarto de la tarde con variedad mientras lo mantiene metido y le gana terreno. Ferrera comenzó su labor de muleta paralelo a tablas, tocándolo y pasándolo por abajo, por ambos pitones, llevándoselo al tercio. Trató de moverlo para después seguir sobre el pitón derecho, pasándolo de uno en uno. Lo fijó con un toque firme y mucha voz, encontrando un toro que atendía a sus demandas con prontitud y mostrando movilidad. Lo aprovechó para darle emoción a una labor de teclas basada en las series cortas ante un ejemplar que le permitió a Ferrera lucir su personalidad, envolviéndoselo, volviendo a acompañar la embestida con todo su cuerpo, girando con el. Cambió al pitón izquierdo, aprovechando la amplitud de los vuelos para llevarlo metido, dejándoselos en la cara para tirar así de su embestida y encontrar continuidad y cierto calado en los tendidos. Decidió volver al pitón derecho, tirando del animal a base de oficio y maestría, imponiéndose a su adversario, al que robó una faena completa.

Calita, faena de teclas ante un ejemplar de escaso contenido 

Calita saludó con una brega llevada al quinto. Tras un largo y complejo tercio de banderillas se dio paso a la faena de muleta, la cual inició Calita con un ligero tanteo por ambos pitones hasta definirse por el derecho. Perpendicular a tablas empezó a pasarlo de uno en uno. El animal embestía a media altura, quedándose a mitad del muletazo y levantando la cara a la salida, por lo que punteaba la tela y deslucía el trazo. Continuó sobre el derecho, adelantando el engaño al hocico de un toro que lo tomaba andando y que le obligaba a recomponer en cada muletazo. Uno a uno logró pasarlo y completar las series. Cambió al natural, dándole algo más de longitud al trazo, pero sin encontrar ese acople o sabor en sus embestidas para lograr llegar a unos tendidos totalmente ajenos. Mató con acierto.

Colombo pasaporta al sexto

Colombo se estiró en su saludo capotero ante el sexto. Además, quiso banderillear a un toro parado que dificultó y alargó el tercio, ya que fueron los de plata los encargados de completarlo. Después de unas protestas unánimes, comenzó su labor de muleta el venezolano. Lo midió, lo pasó y decidió pasarlo por el izquierdo, echándole la muleta a la cara a media altura, sin encontrarse con aquel ejemplar, marcando el trazo con la ayuda. Sin alargar decidió pasaportarlo.

Ficha del festejo:

Plaza de Toros de Las Ventas. Cuarta corrida de toros de la Feria de San Isidro. Toros de Partido de Resina. Los animales no dieron demasiadas opciones en la tela, mostrándose broncos y complejos, teniendo muchas teclas que tocar para poder completar las faenas. Aunque destacó el cuarto por encima del resto, sin ser un toro fácil. Antonio Ferrera, silencio y saludos tras aviso; El Calita, silencio y silencio; Jesús Enrique Colombo, silencio tras aviso y silencio.

Incidencias:

El banderillero mexicano Jorge Delijorge, de la cuadrilla de Javier Ernesto Calita, ha debutado este miércoles en Las Ventas

 

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